domingo, 4 de febrero de 2024

Uttapam (tortitas indias)



Son unas tortitas sin harina que en el sur de la India suelen ser habituales en el desayuno. Dado su sabor neutro, son deliciosas tanto en dulce como en salado. Ellos las utilizan como pan, que lo son tiernas y pese a sus ingredientes, ligeras y de fácil digestión (dado la fermentación que sufren sus ingredientes).

 Ingredientes:

una medida de arroz (en mi caso, integral)
una medida de lentejas (las hice con lentejas pardinas, pero mejor con lentejas peladas)
una medida de agua (aproximada. La necesaria para obtener la textura cremosa)
una cucharada sopera de aove
media cucharada de sal
Hasta aquí la receta original. Le añadí cuatro cucharadas de levadura nutricional.

Y vamos a la elaboración. Poner a remojo el arroz y las lentejas. Veréis recetas que las ponen por separado. Otras las ponen juntas. Yo las puse juntas. También hay recetas que ponen la mitad de la medida de lentejas y una de arroz. Como veis, yo puse medidas iguales. Este remojo debe ser de 24 horas para que se hidraten bien dado que no van a ser cocinadas de antemano.

Una vez han pasado esas horas, colar y lavar con abundante agua. Poner en un procesador de alimentos para triturar junto a la sal, el aceite y el agua (no la pongas toda de golpe. No sabes si la vas a necesitar toda o no). Tritura hasta conseguir una papilla cremosa pero no excesivamente espesa.
Tapar y dejar fermentar otras 24 horas. Sólo la dejé 12 horas porque quería probar el resultado pero aún me queda mezcla que estará muy fermentada y que probaré 48 horas después de haber triturado. Veremos si está muy fuerte.

Una vez ha fermentado (el tiempo que hayas decidido) añadí la levadura nutricional cuando ya iba a cocinar las uttapam. Remueve bien para que se integre. Si hiciera falta para hacer más líquido el espesor de la mezcla, añade agua.

Pon una sartén con unas gotas de aove a calentar. Pon una cantidad de mezcla y redondea con el cucharón para que queden más o menos redondas. Deja que se cocine (lo notarás porque se suelta de la sartén sin problemas). Dale la vuelta y cocina otros minutos por la otra cara. No hace falta que añadas más grasa a la sartén para seguir cocinando mas uttapam.

Están ricas tibias pero también frías ya que no pierden su esponjosidad.
En mi caso las acompañé con una ensalada de tomate, aguacate, huevo duro y atún aliñada con un buen aove. 



lunes, 29 de enero de 2024

Fiambre de pollo

 

Llevo tiempo pensando en hacer un fiambre que sea más sano que lo que suelo comprar, aunque normalmente me inclino por el jamón. Pero pensaba en algo como la pechuga de pavo o de pollo.

Al final me he decidido por hacer un fiambre de pollo con aceitunas negras. De antemano comento que la textura terrosa que le da la pechuga, no es del todo de mi agrado por lo que pensaré con qué otras carnes hacerlo la próxima vez.

Ingredientes:

650gr de pechuga de pollo

2 zanahorias

un buen trozo de jengibre

sal, pimienta, tomillo seco y un buen puñado de aceitunas negras en rodajas.


 

Triturar los trozos de pechuga junto a las zanahorias y el jengibre. Añadirle la sal, la pimienta y el tomillo y mezclar bien.

Cortar las aceitunas y mezcla las con el triturado.

 

Poner todo en un papel film que soporte el hervir en agua. Con las manos mojadas, dale una forma estirada y luego hacer como un enorme caramelo. Repetir el proceso para que no entre agua.

Colocar una olla con agua e introducir el paquete que has formado. Cuando comience a hervir, deja que lo haga durante 35 minutos (depende del grosor del paquete).

Saca del agua y desenvuelve y deja que enfríe antes de cortar. Es conveniente, incluso, que esté toda la noche en la nevera para que coja más consistencia.








Verduras de invierno

 

 Adoro las verduras de invierno: las coles, las remolachas. Después de encontrar col lombarda y remolachas frescas, me dispongo a hacerlas al horno. 

Como tanto la col como la remolacha van a competir con sus colores estridentes, las voy a asar por separado. Con las remolachas, pondré unas zanahorias que se llevan muy bien y la col lombarda la haré a solas.

Ingredientes:

4zanahorias

3 remolachas frescas

1 col lombarda

aove, salsa de soja y miso.

 

Solo hay que pelar y cortar. En el caso de las remolachas y las zanahorias en trozos. En el caso de la col lombarda, en rebanadas. 

Las he puesto con aove y al horno a 185º. Cuando llevaban unos 15 minutos las he pintado con una mezcla de miso y salsa de soja que previamente había mezclado muy bien. He removido las remolachas y zanahorias para mezclar con la salsa y a la col lombarda le he dado la vuelta a cada una de las rebanadas de col que tenía en la bandeja y las he pintado por ambos lados.

Las he vuelto a poner en el horno y las he terminado de asar. 

Una vez terminadas de hacer, ya fuera del horno, las he vuelto a pintar con lo que me quedaba de la mezcla. Aunque no son muy fotogénicas prometo que están deliciosas. A disfrutar.




domingo, 3 de septiembre de 2023

Higos y queso feta

 

Trasteando por internet encontré una receta interesante con higos. Tenía tres higos dando tumbos por la nevera en espera que hiciera algo con ellos. La receta es de Achim Oecal (@kitchenachim en Instagram). Tiene unas recetas llenas de color: verduras, pasta, mucho horno, con hierbas y mezclas, muy interesantes. 

Tenía casi todos los ingredientes y dado que iba a encender el horno para hacer los ajos confitados (anterior receta) me dispuse a hacerla.

Ingredientes:

Queso feta

unos higos bien dulces pero frescos

pistachos

AOVE

Miel

Especias (a ser posible tomillo fresco que como no tenía se convirtió en hierbas provenzales de bote)


Fácil, fácil, fácil. Y doy fe de lo deliciosa que está.

Sacar el queso feta de su embalaje (a quien no le guste el toque salado del feta, no hay problema, en esta receta se domestica tremendamente. No lleva sal y el dulzor de los higos consigue restarle todo ese toque salado que tiene el queso) y ponlo en un recipiente para el horno.

Lava y corta los higos en trozos no muy grandes. Distribúyelos alrededor del queso. Añade los pistachos pelados y triturados (un poco, no te esmeres en hacerlos polvo). Chorretón de aceite y chorritos de miel (yo no puse mucha temiendo que fuera extremadamente dulce. Mala idea. Admitía algo más de miel de la que puse) y algunas hierbas frescas como tomillo u orégano. Si no tienes, sin problema. Algunas de hierbas o especias de tu agrado serán suficientes.

Al horno precalentado a 160º durante 15 minutos. 

Y a disfrutar con unos craquers o con verduras troceadas. 

Receta fácil y muy resultona.



Ajos confitados


 

 

Receta fácil y resultona. Eso sí, para los amantes del ajo. 

Una vez confitados, los ajos pierden todo su picante, se vuelven amables, cremosos y delicadamente dulces y recordando bien, el sabor a ajo sin picar. Si no te gusta el sabor a ajo, esta receta no es para ti Si te gusta, no lo dudes. 

Ingredientes:

3 cabezas de ajos pelados

AOVE hasta cubrir los ajos

Sal

Hierbas frescas


 

Lo peor de la receta es pelar la cantidad de ajos. Yo he utilizado la técnica del bote. Supongo que la conoces. Si no, es bien fácil: desgranas los ajos y les quitas la zona por la que iban unidos haciendo la cabeza. Los introduces en un bote limpio. Lo tapas y haces que los ajos golpeen contra las pareces del bote. Aunque no salen todos pelados y limpios, reduce de forma considerable el trabajo.

Una vez pelados, los pones en un recipiente que puedas meter al horno, los distribuyes bien, les pones algo de sal y AOVE hasta cubrirlos. Puedes añadir las hierbas frescas que te apetezcan. Yo no tenía y decidí hacerlos sin nada. Así puedo utilizar el aceite, una vez haya terminado los ajos confitados, para cocinar. Será aceite con esencia de ajo.

Ponlo en el horno previamente calentado. Los puse con un horno precalentado a 180º pero al meterlos lo bajé a 90º (es importante que se hagan despacio para que no se quemen). El tiempo depende de cómo te gusten si muy blancos o más doraditos. Los que ves en las fotos estuvieron 40 minutos y los últimos 10 subí la temperatura del horno a 120º porque los quería algo más dorados.

Con una tostada, son deliciosos. Atrévete a untar en una tostada unos ajos confitados y queso fresco. Está impresionante y recuerda, ni repiten ni alteran el aliento 😉

 

Puedes conservarlos en la nevera durante mucho tiempo siempre que el aceite siga cubriendo los ajos, pasándolos a un bote de cristal previamente higienizado y bien limpio. Lo cierto es que tres cabezas de ajos se quedan en nada y no rondarán mucho tiempo mi nevera. 

Espero que la disfrutes.

sábado, 12 de marzo de 2022

Pesto negro






 Leí una receta de pesto negro y me pareció muy interesante. Como tenía aceitunas de aragón que estaban en mi nevera tiempo, pensé que era un buen momento para elaborar pesto negro.

Ingredientes: 

- buen puñado de aceitunas negras (las tenía de aragón y con hueso. Son más aromáticas y delicadas que otras negras que hay en el mercado pero claro, las que no llevan hueso ahorran un buen trabajo)

- avellanas (como no tenía bastantes piñones para la cantidad de pesto que iba a hacer, me decidí por poner avellanas)

- buen puñado de hojas de albahaca

- pizca de sal

- aove

- algo de parmesano (ya le añadiré más queso cuando lo vaya a utilizar. Este va a ir directamente al congelador).

La elaboración es bien sencilla. Me compliqué un poco con las aceitunas con hueso pero vale la pena. Triturar las avellanas, las aceitunas deshuesadas, los piñones, las hojas de albahaca con una pizca de sal y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen. 

Distribuir en tarros bien limpios. Poner un buen chorro de aceite para cubrir la mezcla. Tapar bien y al congelador. 

Sólo falta hervir la pasta y añador este pesto con una buena cantidad de queso parmesano.

lunes, 31 de enero de 2022

Pan sin gluten con prefermento de Teff




 Desde que leí el post de mamafermenta, he vuelto al proceso que solía utilizar para hacer pan con gluten y cada vez me gusta más el resultado, tanto en sabor, como textura y, sobre todo, en el poco trabajo que da.

Olvidé hacer el prefermento el día anterior pero supuse que se activaría a temperatura ambiente (estaba en la cocina e iba a cocinar). Para hacerlo utilicé lo siguiente.

Prefermento

105 gr agua

105 gr teff

8 gr levadura fresca

Mezclar bien con un tenedor, tapar el recipiente y dejarlo que repose y que se haga la magia.

Estuvo a temperatura ambiente desde las 11h hasta 19h

Esa tarde comencé a hacer el pan sabiendo que lo cocería al día siguiente. Las cantidades que utilicé fueron: 

425gr mix harinas Mercadona

75gr harina de arroz

15gr psyllium

12gr sal

600gr agua

Mezcla de semillas y lino dorado

Y el preferemnto que había crecido y estaba lleno de burbujas.

Mezclar todo bien con una espátula para introducir las harinas con el agua y repartir bien los elementos por toda la masa, tapar con un gorro de ducha  y a la nevera. La vamos a dejar dormir toda la noche y mañana más.

A las 11h del día siguiente la saqué de la nevera para que atemperase.

Darle forma  deseada (yo quería pan de molde, es más fácil de hacer las rebanadas que necesito y da menos trabajo para darle forma) y poner en molde o donde sea para que haga una segunda fermentación. Debes enharinar o engrasar el molde para que la masa no se pegue. Suelo ponerla en un molde de los que puedo meter en el horno, así que no tengo que traspasar otro sitio. Tapar con el gorro de ducha o lo que sea y dejar que repose.  Ha estado 3 horas.

Poner piedras en el horno y calentar a 250º.  Una vez el horno esté bien caliente, meter el pan y poner agua sobre las piedras para que hagan vapor. Dejar durante 12 minutos.

Pasado ese tiempo, retirar las piedras y bajar temperatura a 200º y dejar durante 15 minutos.

Luego 190º 30 minutos más y comprobar si está cocido por dentro. Una vez compruebes que está cocido por dentro, desmoldar y poner directamente el pan sobre la rejilla 15 minutos más. 

Una vez finalizado todo esto, dejar el pan dentro del horno apagado y con la puerta cerrada. No tengas miedo que se queme. Se consigue una corteza más crujiente aunque en los panes sin gluten este crujiente en apenas, pero algo es algo. 

Por cierto, para manejar la masa, esta vez no he utilizado harina. Me he empapado las manos con aceite. Ha sido más fácil el manejo  y no se ha pegado apenas a mis dedos.