domingo, 13 de febrero de 2011

Panes creativos artesanos.

Me han regalado unos panecillos de sabores de Pan Creativo Artesano. Me han proporcionado 11 panecillos de distintos sabores para que los pruebe. Lo primero es agradecer la generosidad de la empresa y de Chelo que es la que los idea y confecciona. Lo segundo es que les aclaré que no soy del campo de la restauración, sólo una amante de la cocina y, por lo tanto, de la gastronomía. Aún así, han querido traerme esos ricos panecillos. Muy agradecida.
Hemos conversado sobre el pan, sobre la elaboración (este pasado fin de semana, precisamente, hice unos panes de sabores pero sin elaborar todo el proceso del pan. Ahora, y después del poco atractivo aunque sabroso resultado, me he decidido a hacer un intento real: hacer masa madre y hacer todo el proceso del pan. Ains! ya os cuento el resultado), sobre los productos ecológicos, los panes artesanos, los sabores, lo poco atractivo que suele ser el pan en Valencia debido al agua y al clima y, sobre todo, al poco mimo con el que se suele elaborar...Vamos que casi nos toca quedar un fin de semana para seguir con nuestra conversación. Ha sido una charla muy agradable y muy instructiva para mi.
Me ha comentado que ya trabajan con algunos restaurantes: A tu gusto, La cuna del bou y alguno más que no recuerdo...L'almeler de Sagunto. Y que lentamente van introduciéndolos en los restaurantes que cuidan el pan como un elemento más para dar placer a los comensales.
Bueno, pero vamos a los panecillos. Los hay de tomate, de tapenade, gallego, de semillas, de centeno, de avena, de nueces, de calabaza. Y los elaboran de distintos tamaños y proporciones.
Lo cierto es que he mordisqueado todos. Me ha encantado el de calabaza, suave con un toque dulce de calabaza asada (pero sin impertinencias). Me ha enamorado el de tapenade: gustoso, esponjoso. Ese ha caído entero. No he podido evitarlo.
Sabroso y con el toque dulzón de las nueces, el de nueces y pasas. Supercrujiente el pan gallego. Con buen gusto a granos el de pipas de calabaza y el de más semillas.
Lo cierto: ¡ME HAN GUSTADO TODOS! Agradezco que no tengan una tienda cerca de mi casa porque comería pan con pan todos los días.

Quiche de sardinas con mozarella

Aquellas personas que me siguen saben de mi amor por las quiche. Me parece un plato fácil, resultón y barato lo que las hace un fantástico aliado cuando hay ganas de quedar bien y hay que utilizar lo que se tiene por la despensa. 
En esta ocasión venía un amigo a comer y no tenía tiempo de ir a comprar y pensé 'hago una quiche y una ensalada y a rodar'. Y esta es la que hice. Os recuerdo que ya hice una empanada más o menos parecida,  receta original de Falsarius (de hecho es la primera receta de mi blog: 'empanada de sardinas') pero esta es una quiche: sin hojaldre y sin tapar.
Ingredientes:

una taza de café de aceite suave
una taza de café de gaseosa
una cucharada de bicarbonato
harina
una lata de sardinas con tomate
lonchas de queso mozarella

La masa para las quiche ya la he puesto en muchas recetas. Por si no la has leído nunca: pon todos los líquidos (gaseosa y aceite) en un bol. Añade el bicarbonato y comienza a poner harina hasta conseguir una bola de masa que no esté muy dura, que sea fácil de trabajar y que se separe bien de tus manos.
Abre la lata de sardinas y machácalas con un tenedor (espinas incluidas, así aportas calcio a tu quiche).
En una fuente pequeña de horno (la que utilicé para estas medidas es de 20cm de diámetro. Si la tuya es más grande, recuerda aumentar las cantidades para la masa y también del relleno) extiende con delicadeza la masa. Como tiende a retraerse, no dudes en dedicarle unos minutos para que suba por las paredes del recipiente.
Una vez tengas la masa extendida, pon el triturado de sardinas. Reparte bien y cubre con las láminas de queso.
Hornea a 180º durante unos 30-40 minutos. Puedes poner unos minutos a gratinar (siempre quedan más bonitas gratinadas) y ¡ya está!

Coste: barato
Tiempo: una hora
Dificultad: mmmm

¡Bon profit!

domingo, 6 de febrero de 2011

Tortitas calabacineras

Nunca me ha gustado la tortilla de calabacín, la encuentro insulsa y demasiado blanda. Manías. Pero tenía unos hermosos calabacines y demasiados huevos. Todo indicaba que tenía que hacer una tortilla de calabacín pero pensé hacerla de otra forma más apetecible, como si fuera un aperitivo o como plato fuerte con un poco de ensalada o verdura. A los fogones.

Ingredientes:
1 calabacín hermoso
3 huevos grandes
un trozo de jengibre
unas gambas peladas (unas 15 troceadas)
un poco de PX
un chorro de horchata (como 70ml)
sal y aceite

Ralla el calabacín y ponlo en un colador junto con sal para que escurra el exceso de agua.
En un bol pela y ralla el jengibre. Añade los huevos y bátelos bien. Añade un poco de sal para batirlos.
Corta las gambitas y saltealas con un poco de aceite. Cuando estén algo hechas (no del todo) añade el chorro de horchata. Deja que hierva junto y sala con suavidad. Cuando esté reduciendo, añade un chorro de PX y deja que siga reduciendo. Cuando esté tomando textura más cremosa es el momento de quitar del fuego y reservar. Hay que añadirlo a los huevos cuando esté templado, casi frío.
Añade el calabacín a los huevos y el jengibre. Mueve bien.
Añade lo que has hecho en la sartén (las gambitas con su salsa) al calabacín con huevo batido. Si quieres aumentar el sabor de pescado (mar) de las tortitas, puedes añadir junto a las gambas un trozos de algas (utilicé unas japonesas, pero se puede presciendir de ellas y quedan muy ricas también).
Tenía unas placas de hacer yorshire pudding y las utilicé para dar forma a las tortitas. También lo puedes hacer en otros moldes que puedas meter al horno. Distribuye una cantidad en cada hueco y ponlo en el horno precalentado a 180º durante unos 15 minutos (o hasta que veas que están hechas y tomando un color dorado. Va a depender, el tiempo de horneado, del grosor de las tortitas). Y ¡a disfrutar!


Coste: barato
Tiempo: 30 minutos
Dificultad: ¿ves alguna?

¡Bon profit!

domingo, 30 de enero de 2011

Gofio con conejo

Un amigo canario me trajo más regalos de su tierra y entre ellos, gofio. He comido queso cuya piel es gofio y que está delicioso pero ¿qué iba a hacer con el gofio?. Me sigo preguntando qué hacíamos antes de que existiera internet. Con mi total desconocimiento del gofio y de sus usos, puse en el buscador gofio y me empapé de sus usos. Casi todas las recetas eran dulces, alguna salada con pescado (el escaldón) y la mayoría de las saladas estaban con queso.
Mmmmm me toca usar la creatividad. Dado que el gofio es una harina hecha de maíz tostado (por lo menos la que me regaló) pensé que se trabajaría como la harina de trigo (¿gachas?). En todas las recetas el vehículo líquido para trabajar el gofio suele ser la leche y el caldo de pescado. ¿por qué no iba a quedar bien con la salsa del conejo borracho?.
Manos a la obra.

Ingredientes:

caldo del guiso de conejo borracho (como 200ml)
dos cucharadas de gofio
trocitos de carne de conejo deshuesado

Coger la salsa del conejo borracho y ponerla al fuego a calentar. Intenta quitarle la manzana y los trozos de pimiento que estén en la salsa aunque no da problemas que se quede algún que otro trozo. 
Mientras se calienta, comiza a deshuesar unos trozos de conejo borracho para ponerlos por encima del gofio, una vez hecho.
Una vez la salsa esté caliente, saca del fuego y añade dos cucharadas soperas de gofio. Mueve enérgicamente para deshacer los posibles grumos y ponlo al fuego para formar una pasta gelatinosa (debido a la salsa del conejo).
Pon el gofio en el centro de un plato llano y ponle encima unos trozos de carne de conejo y unos pimientos. Puedes tomarlo así o ponerle algo de salsa por encima.
¡Y a comer!

Coste: barato
Tiempo: diez minutos
Dificultad: ¿?

¡A disfrutar!

Conejo borracho

Quien me conoce sabe que no soy (¿era?) amante de la carne de conejo. Lo arrastro desde niña y he pensado que ya era hora de reconciliarme con dicho producto: carne sin grasa, a buen precio y versátil. Así que un día me planté en la carnicería resuelta a comprar un conejo. Y he de confesar que me ha gustado, me ha gustado mucho.
Ingredientes:
 un conejo entero troceado
100gr de pimientos de piquillo
dos tomates rallados
una cabeza de ajos
una botella de vino blanco
manzana deshidratada el datilero
sal, pimienta y aceite

Revisa los trozos de conejo y salpimenta todos ellos. Pon una olla al fuego con un buen chorro de aceite. Limpia la cabeza de ajos pero déjala entera y córtala por la mitad.
Comienza a saltear el conejo en la olla con el aceite. Mientras se doran los trozos, ralla los dos tomates. Añade también las dos medias cabezas de ajos y dóralas junto a los trozos de conejo. 
Una vez estén dorados los trozos, añade el tomate y ve cortando los pimientos de piquillo a tiras. Añadelos a la olla y remueve.
Es el momento de emborracharlo. Añade toda la botella de vino blanco. Utiliza un vino bueno, no utilices uno de mesa. Te saldrá mucho mejor el guiso. Deja que hierva a fuego vivo.
Cuando notes que ya se ha evaporado el alcohol, es el momento de cerrar la olla. Ponle la tapa, baja el fuego y deja que se haga lentamente durante unos 40 minutos. Decidí ponerle un toque de fruta para suavizar su contundente sabor, así que elegí unas manzanas deshidratadas, las corté a trocitos pequeños y dejé que hirviera todo junto. El toque dulce, pero no excesivo, se lleva muy bien con este guiso.
Y ya tienes un exquisito conejo borracho.

Coste: medio
Tiempo: 80 minutos
Dificultad: ¿difícil?

¡Bon profit!

domingo, 23 de enero de 2011

Brownie sin tiempo

Tenía una comida el sábado y pensé en hacer un postre, un brownie. El problema es que tenía poco tiempo y no disponía de todos los ingredientes necesarios. Pero tenía un preparado de bizcocho de chocolate que no sabía muy bien qué hacer con él y creía que podía mejorarlo e intentar reconvertirlo en brownies, vamos 'tunearlo'. Manos a la obra.

Ingredientes:

Preparado de bizcocho de chocolate
8 galletas oreo
12 nueces
75 gr de chocolate negro
50gr de mantequilla
ralladura de dos naranjas
dos cucharadas de azúcar moreno

Poner la mantequilla y el chocolate negro a derretir en el microondas a plena potencia durante un minuto. 
En un bol pon el contenido del preparado de bizcocho de chocolate. Añade las dos cucharadas de azúcar moreno y la ralladura de la piel de dos naranjas. La naranja y el chocolate se llevan a la perfección. Mueve y consigue integrar todos los ingredientes.
Pela y corta en trocitos las nueces. Trocea las galletas oreo en pequeños trozos. Añade esto trozos de nueces y galletas oreo al bol donde tienes el preparado de bizcocho de chocolate con el azúcar y la ralladura de naranja. Muevelo todo y esto ya casi está.
Me he decidido por hacerlos individuales porque serían más fáciles para servirlos y comerlos. Así que distribuye la mezcla conseguida en moldes de silicona de madalenas. De este bizcocho y los añadidos salen 12. No los llenes porque recuerda que van a aumentar.
Ponlos durante 35 minutos en un horno precalentado a 170º (puedes hacer también la prueba de meter una puntilla y ver si sale limpia. Cuando salga limpia, ya lo tienes).
Listos...desmolda cuando estén semifrios para que te sea más fácil.

Coste: barato
Tiempo: 45 minutos
Dificultad: mmmmm

¡A disfrutar!

miércoles, 19 de enero de 2011

Crema naranja

Me encontré un fin de semana con el virus de la gripe gastrointestinal, con la necesidad de tomar una dieta blanda, muy blanda y con la despensa llena de productos pero ninguno ideal para mis necesidades. De lo que tenía ideé esta crema que para mi sorpresa estaba muy buena y mi estómago me lo agradeció con creces. 

Ingredientes:

4 zanahorias grandes
500gr de calabaza

Sólo tienes que pelar, lavar y trocear las zanahorias y la calabaza. Poner todos los trozos con agua y sal y dejar que hierva hasta que esté bien cocido todo.
Luego debes batirlo el y tiempo suficiente para que se quede una crema bien cremosa, sin grumos ni espesa. No tires el caldo de cocer estas verduras y utilizala para aligerar la crema a tu gusto. Añade un chorrito de aceite para darle algo de brillo. Y ya tienes una deliciosa crema que te sentará de maravilla en los días fríos y en los días que la gripe gastrointestinal venga a pasar unos días contigo.

Coste: barato
Tiempo: cuarenta minutos
Dificultad: ¿ves alguna?

¡Salud!